Razón de peso
Sobre este cuerpo se sostiene una cabeza
ávida, lactante
que inventa algunos pactos con el mundo
para guardar intacto
su deseo.
En este cuerpo amplía, mi sexo, su manera
particular
de hacer razonamientos
y el flujo transparente
de la vida.
Y por eso, en tu cama,
podríamos borrar
la rabia con que agita el tiempo los relojes,
jugar,
hacer un fraude a la palabra.
Te buscará de noche:
el arrebol del labio,
las impetuosas tramas de mi mente.
4 comentarios:
Humm! que dulce sorpresa encontar tus dos poemas ya aquí... Ayer al leerlos, me supo a poco y ahora al leerlos de nuevo, aún me gustan más.
Fué un honor escucharlos de ti tan calentitos.
Un abrazo mi niña
Cómo me gustan Marina!! pero mucho, en serio. Me erizan la piel algunas frases. Gracias por compartirlo.
Un beso grande
gracias chicas por vuestros comentarios! Nos vemos prontito. Besos
Enormes poemas que tuvimos la suerte de escuchar de tus labios la otra noche (maravillosa noche).
Eres una artistaza y yo encantado de ser tu amigo.
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