Metapoética
I
Derechos y deberes de la autora
Probadme, mordisquead mis pensamientos,
los vicios, mis caídas;
es fácil conseguir
bajar
la cremallera
de una mujer expuesta, que se dona.
Mas,
no puedo aseguraros
que lleguéis hasta mí,
a la raíz del llanto o de la risa.
Aún conduzco en medio de la niebla
y es largo este camino de carteles
por el que voy buscando mi morada.
Me doy
pero me guardo,
he ahí mi mercancía.
Dejadme que conserve
algún secreto
furioso
entre los dientes.
Por lo demás, leedme sin piedad.
II
Escribo en el cuaderno cuatro ardites
que llamo poesía.
Es sólo el devenir abriéndose
en mi boca,
es hambre de tragar lo que no vuelve.
A quién puede importarle, por ejemplo,
esta vitalidad que tiene el lápiz,
que el sol entrara haciendo malabares
y todo confluyera hacia mis manos.
Soy yo y este momento
y aquel oyente viejo, imaginario
-distante pero vivo-
que desordena comas, des-palabra
o remata al poema en otro ruedo.
Al ego lo vigilo, por si cree....
lo siento en una silla.
-Estate quieto-digo.
No me vaya a robar mis alimentos.
III
Propósitos
Te escribiré:
desafiando señales de tráfico lingüísticas,
-sin lapiceros rojos-
con esa libertad del acto por el acto.
Muy lejos de las voces meridianas.
Más cerca del desnudo.
No necesitan prólogo los días
si llegas hasta el centro de las hojas.
Escribiré con praxis de poética,
con todo un despilfarro de emociones
poemas parecidos a una cita.
estos poemas ganaron el III Certamen Internacional de poesía Barbate lee 2011.